jueves, 19 de enero de 2012

Carrusel Bloguero de Juegos de rol: Campañas Legendarias: Rolemaster

Como primera entrada "oficial" al blog tenía tres opciones fáciles: opinar sobre la futura DnD 5ª ed.; alguna reseña de las cajas de "La Marca del Este"; o contar alguna batallita para El Carrusel Bloguero. Como de lo primero y lo segundo das un click al ratón y aparecen mil entradas, he optado por el Carrusel Bloguero y así me doy a conocer.

Comencé a jugar a rol a los 12 años, y de eso ya ha pasado... bueno, algunos años. En mi grupo éramos fanáticos de “El Señor de los Anillos”, y aunque también jugábamos a otros juegos de aquella época (La Llamada de Cthulhu, Aquelarre, Shadowrun, Pendragón) y alguno home made, al que más tiempo jugamos, y mejor lo pasamos, fue a Rolemaster.
Recuerdo que la primera partida fue investigar una vieja mina en la que había algo. Ese algo se había cargado a varios mineros y nos tocó, como aventureros nuevos en el pueblo, ir a investigar. Por aquel entonces sólo éramos 2 jugadores y el Director de Juego. Los personajes, dos elfos Noldor que, para más i.n.r.i., éramos una maga (la del otro jugador) y un brujo (yo).
Después de esa partida, en la que sobrevivimos, no volvimos a jugar. Un par de meses más tarde, el que hacía de Director de Juego llegó con un mapa en A3 de la parte del mundo de juego. En el mapa había de todo: ciudades, pueblos, villorrios, aldeas, montañas, ríos, lagos tan grandes que eran considerados mares, volcanes, fronteras, carreteras, caminos, rutas comerciales... no le faltaba de nada. Además, para la buena salud del grupo, se unieron 3 jugadores más y así el grupo quedó en dos guerreros (Tedax y Galdor), una maga (Alshana), un brujo (Teclis) y el quinto jugador llevó tantos personajes que no recuerdo ni con cual empezó ni con qué terminó, pero el jugador se llama Míguel.
Así, con un grupo nuevo, continuamos donde nos quedamos en aquella partida primigenia. Al salir de la cueva había pasado mucho tiempo, quizás demasiado. El pueblo del que partimos era poco menos que un recuerdo y, al parecer, alguien esperaba nuestra llegada. Todo el mapa tenía su por qué y era, ni más ni menos, que lo que teníamos que recorrer para llegar hasta nuestro objetivo, la ciudad de Turang.
Quizás fueron los 5 mejores años que pasé jugando a rol. Los personajes crecieron a la par que los jugadores, pasamos fines de semana enteros jugando como locos y parando tan sólo para comer o dormir. Luchamos contra los monjes de Monte Solitario, combatimos a los piratas del Mar Interior de Rurn, caímos en el Palio infestado de demonios, luchamos contra los shard, nos convertimos en peces gracias al poder del Pendiente Tamariya, algunos personajes tuvieron hijos e hicimos frente a la invasión del Reino de Samafe cuyo volcán extendía su maligna influencia por los reinos colindantes.
Ahora, cuando vuelvo la vista atrás, lo que más recuerdo de toda aquella época en la que las canas no habían aflorado en la cabeza, son las risas, las caras de circunstancia, el sonido de los dados (aún conservo los primeros 2D10 que me compré, pero eso va para otra entrada), los gritos de Galdor cuando sacó dos 00 seguidos y las partidas que jugábamos en la pequeña tienda cocina del Director de Juego cuando no encontrábamos sitio.
He matado orcos en lugares que no imaginarías...

Por todo ello, lo que me aportó y el recuerdo que me dejó, aquella campaña de Rolemaster fue la mejor que he jugado nunca y, además, puso en mí la semilla de que sólo con los libros básicos es suficiente para jugar, aunque en Rolemaster necesites 4 libros.

11 comentarios:

  1. Que pintaza tiene esa campaña, chato! Cuando una crónica/campaña/llámese X se consigue jugar a menudo y durante tanto tiempo manteniendo los personajes, y sin que la trama pierda interés, es algo difícil de explicar pero deja un sabor de boca y un recuerdo imborrable. Me alegra que la pudieses disfrutar!

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  2. ¡Cuánta nostalgia! ¡Vaya inauguración del blog! Espero que ésta sea la primera de muchas otras entradas (y otras tantas participaciones en el Carrusel). La añado ahora mismo al listado mensual.

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  3. @Factor Freak: Sí, fue una gran campaña con unos grandes amigos. Lástima que el tiempo no tengo piedad con nada. Al menos siempre nos quedará La Gorda de la Mano Roja. ;)

    @Pedro J: Seguramente no sea la última participación en el Carrusel, que desde que empezó me dejó con la mosca detrás de la oreja. Gracias por añadirla al listado.

    Gracias a los dos por comentar.

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  4. Has hecho que yo también recuerde mis primeras partidas, y te lo agradezco. :"-)

    Ya te tengo fichado, esperaré con ganas las siguientes entradas.

    PD: Por cierto, me tienes que contar de dónde ha salido el nombre del blog (no quién es Azathoth, que ese ya me suena :-D).

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  5. @Josema: Me alegro que este post te haya hecho recordar tus comienzos, lo que me recuerda que la primera partida de D&D que jugué la narraste tú. Era la 3.0 y yo llevaba un paladín, Sir Dreiffus Steinberg y su corcel Imperia. ;)
    Lo del nombre del blog viene de algo que le oí a David hace tiempo. Creo que era el nombre que le pondría Paco a un bar, si tuviera alguno. Al final creo que lo del bar no salió, y el nombre es demasiado bueno como para dejar que se pierda en el tiempo y el espacio. He llamado así al blog ya que suena a lugar en el que juntarte con los amigos a beber y cruzar dados.
    Gracias por pasarte a comentar.

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  6. Justo por eso lo decía, que era mucha casualidad la coincidencia, pero oye, quién sabe. Y si, estoy contigo en que el nombre se sale. :-D

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  7. @Josema, en este mundo no existen las coincidencias. ;)

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  8. Lo cierto es que las primeras campñas siempre marcan bastante...
    Yo aaún conservo, como no, mi guerrero Dunadán del nivel 19 de "El señor de los anillos" un berraco con cuya trayectoria no os pienso aburrir pero con quien viví momentos epicos. En palabras de Barney Stinson LE-GEN-DARIO.
    Que viva el rol, mal que pierda.
    Aqui nos vemos

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  9. Bienvenido, Dexter Coughton. Las primeras campañas, y las primeras aventuras, marcan mucho, sobre todo si se juegan con gente cuyos lazos son muy estrechos entre sí. De aquella época recuerdo también la partida de Aquelarre que transcurre en la posada de Albar. Tremenda, sin duda alguna.
    Gracias por pasarte y comentar.

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  10. Buenas,

    Yo he dirigido (y jugado) afortunadamente varias campañas que me han gustado como han quedado. Quizás la que tuve más sensación de salir redonda fue cierta campaña de Star Wars en la que ese final con la mitad del grupo largándose en una nave dejando al resto tirado en el planeta me pareció digna de final de pelicula. También es cierto que cada vez se dispone de menos tiempo para jugar y/o dirigir, asi que de igual manera lo hace el poder hacer algo tan bueno :(

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  11. Bienvenido Kapdorf, ya se te echaba de menos por estos lares.
    Cierto es que esa campaña de Star Wars quedó muy bien, redonda cual ficha de casino ;), aunque la Campaña de los Horrores no le va a la zaga. ¿Para cuando esa de Orient Express, ahora que tenemos nueva edición del básico?.
    Gracias por pasarte por este rinconcillo de frikismo en la red.

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