miércoles, 8 de febrero de 2012

El Año del Enano

Si tuviera que elegir una raza de entre todas las que pueblan los mundos de fantasía elegiría, sin duda alguna, a los enanos. Siempre me han gustado los enanos, y desde que leí El Hobbit hace ya veinte años, o más.
La imagen más generaliza de los enanos es de un pueblo noble amante de las buenas canciones y las mejores cervezas, compuesto por gente rechoncha de fuertes brazos y largas barbas. Pero no fue así siempre.
Un poco de historia
Los enanos tienen su origen en la mitología nórdica, donde eran conocidos como dvergar. Los dvergar eran criaturas relacionadas con la piedra, la muerte, la suerte, la tecnología y la forja. No fue hasta el siglo XIII cuando los enanos, que tenían el tamaño de una persona normal, son usados como elementos humorísticos en las Sagas, reduciendo su tamaño al que conocemos actualmente, más grande que un gnomo pero más pequeños que un hombre.

¡Por allí hay cerveza!
El Völuspa, La Profecía de la Vidente, divide a los dvergar en tres tribus: la primera de ellas liderada por Mótsognir, la segunda liderada por Durin y la tercera liderada por Dvalin.
Todos sabemos que la mitología de Tolkien posee muchas influencias de la mitología nórdica, y como podéis ver los enanos del Profesor son una prueba clara de ello.
Por supuesto, los juegos de rol que beben de todas las obras de literatura fantástica tienen siempre un enano entre sus personajes. Comenzando por El Señor de los Anillos, que a falta de un enano famoso tiene toda una genealogía para el pueblo de Durin, donde sobresalen, por méritos propios, los que acompañaron a Bilbo en su viaje, Thorin “Escudo de Roble”, Balín, Dwalin, Gloin, Oin, Bifur, Bofur, Bombur, Ori, Nori, Dori, Fili y Kili; Gimli, el único enano que formó parte de la Compañía del Anillo; Thrain II, que lideró el ataque de los enanos contra los orcos; y Daín “Pie de Hierro”, rey de Erebor tras la muerte de Smaug y la caída del anterior rey, Thorin, en la Batalla de los Cinco Ejércitos. En los libros de Reinos Olvidados, R.A. Salvatore nos presenta a Bruenor “Martillo de Guerra”, un enano de mal carácter que aparece en algunas de las novelas de Drizzt Do’urden. Mundodisco, la serie de novelas de Terry Pratchett, también tiene presentes a los enanos aunque, como no podía ser de otra manera, con el toque humorístico de Pratchett. Los enanos de Mundodisco tienen pensamiento literar, algo parecido al Asperger que sufre Sheldon, y las enanas tienen barba (sic!) por lo que lo más interesante del ritual de cortejo consiste en saber el sexo del enano al que se está cortejando.

¿Es necesario decirte si meo sentado o no?
Podríamos seguir innumerables líneas hablando de los enanos de las distintas ambientaciones fantásticas, incluyendo al enano de dos metros y un pelín sarasa de la infecta película de Dungeons and Dragons, pero como no queremos herir a nuestra selecta audiencia, pasaremos a tratar a los enanos en los juegos de rol.

El Rol de los Enanos
Hasta que Dragon Age no irrumpió en nuestros corazones, la imagen de los enanos en los juegos de rol era poco más que unos mineros bebedores de cerveza que salían de sus cuevas para campar bajo una armadura de placas, y cuantas más placas tuviera la armadura mejor armadura era, y gritar improperios a los orcos. Pocos juegos entraban en el trasfondo de los enanos, dejando al jugador todo el trabajo de darle cuerpo a su enano y al entorno en el que se movía. Algunos suplementos como Moria, para El Señor de los Anillos de ICE/JOC, o el que Paizo sacó el año pasado dentro de sus suplementos de razas de Golarion, el Dwarfs of Golarion (y me parece bastante pobrete) entraban más en la chicha que el pueblo enano puede ofrecer.
Pero, como ya he dicho, Bioware llegó a nuestras vidas para enseñarnos que los enanos tienen las mismas inquietudes que las demás razas, o incluso más. Los enanos de Dragon Age viven recluidos en sus reinos bajo la montaña (hasta aquí todos de acuerdo), y están divididos en castas (empiezan las novedades). Las castas de los enanos son ocho: los nobles, los guerreros, los herreros, los artesanos, mineros, mercaderes, sirvientes y enanos de superficie. Los enanos sin casta viven en zonas conocidas como escoriales y son considerados incluso por debajo de los enanos de superficie.

De casta (guerrera) le viene al enano
Los enanos, al vivir bajo tierra, son los primeros en enfrentarse a los engendros que habitan el subsuelo. Para enfrentarse a estos enemigos tienen un cuerpo de “elite” llamado La Legión de los Muertos. Estos enanos se forman de un grupo que sabe que su final será morir en honorable liza en los Caminos de las Profundidades contra los engendros tenebrosos. La Legión está formada por enanos que han sido deshonrados y no quieren, o no pueden, vivir entre sus iguales al haber recibido tamaña marca.
La religión de los enanos se basa en la veneración a los Paragones, enanos que han conseguido una proeza que los encumbra por encima de cualquier enano conocido.
Por supuesto, cualquier enano puede abandonar el thaig para buscarse un futuro mejor en el exterior. Estos enanos, conocidos como enanos de superficie, no podrán volver jamás a entrar en el thaig, salvo que se den circustancias especiales. Esto también aplica a los enanos que han nacido en la superficie y nunca han estado en un thaig.
Por otro lado, los chicos de Bioware nos enseñan que no es oro todo lo que reluce y que también hay lugar para las intrigas palaciegas entre los muros de piedra de los thaigs, siendo esta parte una de las más interesantes del juego.
La pena es que Dragon Age iba a formar parte de los juegos de Bioware ambientados en Dungeons and Dragons, pero discrepancias entre las empresas implicadas hicieron que Bioware se decantara por crear su propia ambientación. Luego contactaron con Green Ronin para convertir el videojuego en el papel que tanto nos gusta a los roleros y así nació Thedas, el sistema AGE y todo lo que ya conocemos. Juzguen ustedes, pero el soplo de aire fresco, innovación y sencillez que ha traído el sistema AGE y la ambientación de Thedas a las mesas de juego nos ha venido muy bien a todos.

Yo soy el Rey. Si tienes algún problema, habla con mi amigo el chato
Llegados a este punto alguno echará en falta a los enanos de Warhammer. Por desgracia, y hasta lo que mi conocimiento llega, no difieren de la idea del enano cervecero mata orcos que vive en su fortaleza de la montaña, en este caso Las Montañas del Fin del Mundo.
Mención aparte merecen los enanos de Tamriel, los dwemer, de los que sólo conocemos sus fortalezas abandonadas, pero llenas de trampas y enemigos en perfecto estado de conservación, y que desapareciendo de Tamriel hace tiempo. Estos enanos están emparentados con los elfos, al igual que los orcos. Quizás este es el único pero que se puede achacar a Bethesda en su ambientación de Tamriel, ya que un universo medieval fantástico sin enanos me chirría un poco. Supongo que la principal razón será la vista subjetiva, ya que es más fácil diseñar todo para una estatura normal que estar variando la altura de visión dependiendo de la raza, cosa que tampoco creo que sea demasiado difícil si ya se cambia esa altura cuando tu personaje va agachado. En fin, cosas mías.

El enano clásico, ¿o no?
Chucherías enanas
Como hemos visto al principio de este ladrillo de esta entrada, los enanos han estado relacionados con la forja desde sus inicios en la mitología nórdica. Esto ha hecho que los jugadores, con ese sentido único que tenemos para los objetos, agucemos la atención cada vez que nuestro Director de Juego menciona objetos enanos. Recias armaduras, poderosos martillos o afiladas hachas circulan por nuestra cabeza cual pin-up en la mente de un piloto destinado a Pearl Harbour.
Pero cuando volvemos a la realidad, la cruda y triste realidad, los jugadores sólo podemos contentarnos con alguna que otra reproducción de unas hachas enanas, normalmente las de Gimli en El Señor de los Anillos, alguna que otra figurita para representar a nuestro personaje y, gracias a q-workshop, dados enanos. De dados no voy a ponerme a hablar ahora porque es un tema que da para otra entrada, y esta ya se ha alargado demasiado. Tan sólo pondré alguna imagen de ellos, que mejoran mucho más al natural. También hay un set de 5d6 en metal disponible para los bolsillos más acaudalados.
Dwarven craft!, Fine dwarven craft.
Y hasta aquí las divagaciones sobre los enanos. Que esto sirva como pequeño homenaje a personajes como Gotrek, Gimli, Gruñón y Mudito.

Snow White and the seven guards

8 comentarios:

  1. Exhaustivo trabajo, para nada ladrillo... Me ha encantado y culturizado acerca de la raza enana... Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Andrés. A ver si nos cuadramos agendas y quedamos algún día para tomar unas jarras de rica cerveza, aunque no sea enana. ;)
    De nuevo, gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  3. Tengo un juego de dados, además del mismo color que en la foto. Son una delicia.

    ¡Arriba los enanos!

    ResponderEliminar
  4. @Alvar Tormenta: Esos dados son demasiado bonitos para dejarlos en la tienda XD. La verdad es que los dados de q-workshop mejoran con el tiempo, y ya aparece que van sacando buenas tiradas.
    Gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  5. Amén, hermano! ;)

    Qué te voy a decir que no sepas ya. Los enanos han sido, son y serán la mejor raza en los mundos de fantasía épico/medieval. Que para gustos los colores, pero para armas las "yachas" y los martillos, con escudo a juego y armadura de "nomeempujesquesimecaigonomelevanto" ^^

    Gran trabajo, señor.

    PD: Por cierto, muy guapas esas minis. Habrá que darles uso en la que está por venir de DA, ¿no? ;)

    ResponderEliminar
  6. @Factor Freak: Pues no sé si se les dará uso en la de Dragon Age o en otra, ya veremos y ya te contaré. ;)
    Gracias por pasarte por la tabernilla y ¡mejórate de lo tuyo!.

    ResponderEliminar
  7. Me alegra ver que hay otros amigos del Pueblo Robusto; yo soy fan a muerte de los enanos desde los 7 años cuando empecé a jugar a Warhammer y la cosa ya se completó cuando dos años después conocí gracias al maestro Tolkien a Gimli hijo de Gloin. Veo en ellos muchos de los valores que más respeto pero sobretodo el de nunca rendirse y el de respetar una promesa, cosas que calan hondo cuando eres chico y te llevas contigo con los años.
    Por cierto, los enanos de Warhammer tienen su puntillo: viven en las ruinas de un Gran Imperio, son steampunk, tienen un código social muy muy estricto que lleva a muchos a ser berserkers kamizakes y son el gran apoyo de la humanidad. Gente honorable pero herida, eso si.
    Tengo pendiente de colgar en el blog un artículo llamado "En defensa de los enanos" en los que explico porque siempre los he preferido a estirados besaflores mimados por la ambientación, que abundaban en mis mesas de juego.

    ¡POR GRINMIR, DURIN Y LA ROCA!

    ResponderEliminar
  8. Todo un honor tener por aquí al Poderoso Crom, aunque no te recemos mucho. :D
    Habrá que echar un ojo a esos enanos warhammeros, a ver qué tal pintan.
    Gracias por pasarte a comentar.

    ResponderEliminar