lunes, 12 de marzo de 2012

Iniciando al rol I: Star Wars

En los últimos años me he encontrado con mucha gente, por unas causas u otras, siempre había querido jugar a eso del rol pero nunca había tenido la oportunidad de hacerlo. En la mayoría de los casos habían oído hablar del rol en la universidad, compartiendo clase o mesa en la cafetería con alguien que formaba parte del club de rol de la universidad, muy habituales en los años 90 del siglo pasado. Desconozco si ahora lo son o han ido desapareciendo poco a poco.
En este mes de marzo, que ya está casi en su ecuador, participaré en dos partidas de iniciación al rol. La primera de ellas, que dirigí ayer mismo, es de la que voy a hablar hoy. La siguiente será después del puente del Día del Padre, la cual también tendrá su correspondiente entrada y sus fotos, justo lo que le falta a la de ayer porque se me olvidó hacerlas (cabeza, cabeza…)

Preparación
La partida de ayer surgió entre semana, estampóneamente, cuando uno de mis compañeros de trabajo, hablando de frikadas varias, me comentó que quería jugar una partida de rol y que, si montaba alguna, le avisase.
Ni corto ni perezoso miré el calendario y ví que el domingo estaba libre, así que avisé a unos colegas, de los cuales sólo uno pudo venir, y junto con Mi Señora Esposa y Luis, el jugador novel, monté la partida.
El juego en el que emplear la tarde lo tuve claro desde el principio. Luis es muy aficionado a Star Wars, así que todo vino solo, rodado, impulsado por La Fuerza. También quería que fuera algo rápido en el concepto y que el desarrollo se hiciera según las decisiones de los jugadores, sobre todo para no dar sensación de ir sobre raíles. Esto es muy importante en todas las partidas ya que sino los jugadores pueden sentir que no están jugando sino escuchando la historia que les cuenta el Director de Juego y que hagan lo que hagan no van a influir en nada. La historia es importante, pero más lo son los personajes y, por extensión, los jugadores.

Star Wars es importante; y quien estás detrás de Star Wars también

Para que, además, la partida no se atrancase por tiradas fallidas, y al hacer yo las fichas de los personajes, focalicé los puntos fuertes de cada uno de ellos dando más énfasis en ciertas habilidades. Luis, por ejemplo, dijo que quería llevar un piloto. Astronavegar, pilotar y Maestría en pilotar no faltaron en su ficha, que unido a su rasgo de clase de explorador, Abrir ruta, le convertían en uno de los mejores pilotos de Tatooine, lugar donde el grupo tenía su base. Tribulor, se llamaba.
El personaje de Mi Señora Esposa lo pinté como una seductora humana con contactos en los bajos fondos y las habilidades suficientes como para considerarse una femme fatale o ladrona de guante blanco. La clase perfecta para este personaje era la de granuja, y así la hice. Respondía al nombre de Pluka Li.
El tercer personaje, interpretado por Factor Freak, era el hombre-para-todo del grupo. Fronterizo natural de Tatooine con algunos niveles de soldado que le servía para ayudar en la astronavegación, en el combate o en el pilotaje, sirviendo de apoyo al piloto o cubriendo los pasos de la granuja. Su nombre era Warren Kane.
Con los personajes ya hechos, aunque el de Factor Freak se lo hizo él, la partida tenía que girar en torno a los intereses del grupo sin perder los lazos con Star Wars para que el novel no sintiera que eso no era lo que él había venido a probar. Aquí es cuando diseñé la galería de los pnj e hitos de la partida, las cosas que debían ocurrir para mantener la trama viva aunque los jugadores se salieran por la tangente.

Los tres personajes en uno solo. Símplemente perfecto

Desarrollo
La trama era sencilla. Mediante un chivatazo/filtración/topo, el patrón habitual del grupo, un toydariano llamado Retto, les ofrece un trabajo sencillo. Deberán ir a La Luna del Contrabandista y reunirse con su contacto, un quarren de nombre Lopo, en la sala de masajes que regente, El Lekku Dulce. Lopo tiene información sobre una subasta que se va a realizar en un lugar llamado El Hoyo del Hutt. Las familias más importantes de los hutts estarán allí para pujar por el objeto pues el vendedor, un lannikpelirrojo del que poco se sabe, quiere subastarlo. Las bandas menores de delincuentes, entre las que se encuentran nuestros héroes, se han enterado de la subasta y quieren hacerse con el objeto antes de que caiga en manos de los hutts  para así poder venderlo o subastarlo ellos.
Esta escena fue de interpretación pura y dura, entrando Luis desde el principio en la partida, llevando a su personaje de igual manera durante toda la sesión: un tipo impulsivo que actúa rápido y luego pondera la situación, sin miedo al riesgo si el premio vale la pena. Por no adelantar mucho, la parte en la que dijo “quédate aquí y yo voy a por Fett” fue gloriosa, y aquí destaca la primera ventaja que le ví a jugar con gente novel que no conoce el sistema de juego salvo lo justo para jugar. Todo el mundo sabe que Boba Fett es alguien muy importante y que, por lógica, debe tener una ficha alta (aunque con algunos personajes te soprendes). Luis no sabía nada de niveles ni de grados de desafío, por lo que para él enfrentarse a Boba Fett con su pistola blaster no era raro. Los otros jugadores, en cuanto vieron a Fett, se achantaron y miraron para otro lado. En resumen, el exceso de conocimiento que tienen los jugadores más veteranos no lo tienen los jugadores noveles, y eso hace que las partidas ganen esa magia que se ha ido perdiendo con el aprendizaje de los jugadores.
Pero siguiendo con la partida, consiguieron que Retto les pagase el 7.5% de lo que sacase de la venta del objeto que, recordemos, nadie sabía qué era pero, si lo querían los hutt, es que era importante.
Con el negocio cerrado, y una ronda de bebida cargo del bueno de Retto, se dirigieron hacia su nave, la “In Extremis”, rumbo a Nar Shaddaa. Al principio les costó bastante realizar el salto al hiperespacio pues las cartas de navegación que poseía la nave eran obsoletas. Volvieron al espacio puerto de Tattoine para actualizar las cartas de la nave. Por 500 créditos podrían tener unas rutas de ida y vuelta recientes, de no más de un mes de antigüedad, pero como los personajes son de la Cofradía del Puño Cerrado y no quieren soltar créditos ni a punta de bláste, la granuja tiró de contactos y se encontró con un viejo conocido suyo: Greedo.
El rodiano le ofrecía, por 1000 créditos, unas cartas recientes, con un par de días de antigüedad pero, de nuevo, la cofrade no soltaba dinero ni aunque la partida dependiera de ello. Como Greedo también tenía sus negocios, concluyó darle las cartas si llevaban un pasajero con ellos a la Luna del Contrabandista. Hubo trato y los pj se encontraron con una mujer pelirroja vestida con ropas de viaje y un poncho lleno de arena que ocultaba todo su equipo: blaster y sable de luz.

Más o menos así, sí, pero con algo que oculte sus armas

El salto se realizó sin problemas y en un par de horas llegaron a Nar Shaddaa. Allí, tras aterrizar en una zona VIP del planeta, su pasajera les dejó y se separó del grupo dejándoles a ellos el papeleo con las autoridades espacio portuarias. De nuevo se encontraron con tarifas que no casaban bien con la filosofía de la cofradía, pero aun así aceptaron pues tenían su nave atrapada en el espacio puerto.
Se dirigieron al Lekku Dulce donde conocieron a Lopo, un obeso quarren en un jacuzzi rodeado de twi’leks de muy buen ver. Lopo les dio la información que necesitaban sobre la subasta y el vendedor, aunque todo era escaso. Sabía que el vendedor se ocultaba en algún lugar del distrito VIP ya que el resto de distritos eran demasiado peligrosos para el pequeño lannik. También sabía que el Hoyo del Hutt era el sitio de la subasta y que los miembros de las familias hutt estaban llegando a la Luna para quedarse con el objeto. Además, el bueno de Lopo se ofreció a darles alojamiento y a pagar los gastos del espacio puerto. Por la deuda no tendrían que preocuparse pues ya arreglaría cuentas con Retto tras vender el objeto que, como todo el mundo, no sabía qué era.
Salieron del Lekku Dulce y dieron una vuelta para ver si conseguían algo de información. De nuevo la granuja puso a prueba sus dotes y descubrió que había agentes del imperio en Nar Shaddaa, lo cual ponía más riesgo sobre el asunto y, a la vez, aumentaba la cuantía del botín en las calenturientas mentes de los cofrades, a la postre nuestros héroes. Pero como en Nar Shaddaa hay que andar con mil ojos, nuestros protagonistas se percataron que, cada uno por su camino, un grupo les estaba siguiendo.
Tras el inevitable juego de me muevo y me escondo en el callejón, llegó el tiroteo y el primer combate de la partida para que el jugador novel viera otro aspecto del sistema y del juego. La escena fue bastante bien, sin bajas que lamentar pues era un encuentro sencillo, pero sirvió para encender la mecha de la tensión hasta el final de la partida.
Una vez acabaron con sus perseguidores, registraron los cuerpos y encontraron, además de 70 créditos (los cofrades siempre buscan donaciones para la cofradía, aunque sea de los muertos) un pad de datos con una lista de nombres y direcciones asociadas a ellos. Entre los nombres se encontraba el de Lopo, Wikley y Nurga el Hutt, los tres en el distrito VIP. Dedujeron que Wikley era el lannik que estaban buscando y, ni raudos como el viento, se encaminaron hacia el lugar.
Aquí, de nuevo, hicieron uso de las habilidades de explorador de Luis que usó su habilidad de abrir ruta para acortar camino y llegar cuanto antes.

Para los despistados, esto es una hutt

Durante el trayecto vieron que una figura en una túnica oscura les estaba siguiendo. Decidieron, de nuevo, intentar darle esquinazo, pero a una Mano del Emperador es muy difícil darle gato por liebre y, tras unas correrías por unas pasarelas, La Mano desenfundó rápidamente su sable de luz y cortó la pasarela haciendo que nuestros héroes, y amigos, cayeran sobre la pasarela inferior. Cuando se repusieron de la caída se encontraron con la figura apuntándoles con su pistola blaster mientras les solicitaba la tablilla de datos que habían obtenido de los matones. Como no hicieron caso, La Mano disparó a Factor Freak, haciendo blanco pero sin efecto alguno pues el blaster estaba en modo aturdir. Era obvio que La Mano no quería matarles pues no eran parte de la misión y, además, les necesitaría para salir del planeta al igual que entró con ellos. Pero, como siempre pasa, los jugadores son imprevisibles, y el dado más, y el piloto del grupo dejó que su sangre caliente actuase por él disparando su blaster. El dado, para acompañar la escena, sacó un bonito y reluciente 20 que, en la tirada de confirmación, se convirtió en un crítico. Afortunadamente el daño no pasó de 4 puntos, pero sirvió para molestar bastante a La Mano que, en su turno, cargó con el sable de luz encendido contra el grupo. Lo que vino a continuación fue un intercambio de golpes y críticos sin confirmar mientras la granuja disparaba para aturdir a La Mano y esta, a su vez, desarmaba con la Fuerza a quien podía.
En un momento cumbre del combate, cuando una tirada podría haber supuesto la muerte de cualquiera de los cuatro implicados, la granuja gritó a La Mano que querían negociar, momento en que esta se retiró hacia atrás y apagó su sable. Volvió a solicitar el pad de datos recibiendo una negativa por parte del piloto, que seguía empeñado en combatir. En este momento, sopesando si podía salir del planeta de algún otro modo, decidió utilizar el viejo truco mental jedi con el tío que se estaba poniendo demasiado chulo delante de ella y, con un simple movimiento de mano, le convenció para darle la tableta de datos.
Ahora tenían poco tiempo para llegar hasta el lannik pues su adversaria ya sabía donde se encontraba el incauto. De hecho, ella sabía donde estaba el lannik desde el principio pero la tableta era un cabo suelto que había que atar. Sobre los personajes aun lo estaba decidiendo.
Cuando los cofrades llegaron al hotel donde se alojaba el vendedor y subieron a la habitación que les indicó el droide de recepción, fueron recibidos con una ráfaga de blaster. Su atacante, tras disparar, saltó por la ventana encendiendo su retropropulsor hasta llegar a un edificio cercano. Miraron por la ventana y vieron que quien les había disparado era Boba Fett.


Atended niños: Boba Fett

Jabba el hutt, queriendo ser más listo que ningún otro, contrató a Fett para que recuperarse el objeto del lannik y les llevase a ambos a Tatooine mientras él veía la cara de los hutt al no celebrarse la subasta, signo inequívoco de su victoria.
El problema vino cuando el lannik, muerto de miedo ante Fett, confesó que todo fue un ardid del Imperio para reunir a las familias hutt en el Hoyo del Hutt y volarlo con ellas dentro. Fett pretendía llevar al lannik ante Jabba, cobrar por su captura y que luego el hutt decidiera. Para terminar de adornar la escena, el ascensor se abrió y apareció La Mano, dándose de bruces con Pluca Li que, llevada casi por la desesperación al ver el pastel en que se habían metido, la dijo que el de la habitación había salido por la ventana. La Mano sabía que el lannik no tenía esas capacidades así que supuso que alguien se había llevado a su presa, por lo que salió corriendo en su búsqueda.
Mientras, en la habitación del hotel, el piloto y el fronterizo sacaban de un armario a un lannik maniatado y amodazado para llevárselo a su nave y huir de la Luna del Contrabandista.
La huida fue una carrera contrarreloj en la que descubrieron que Lopo había muerto en su jacuzzi bajo el fuego de un bláster y, según los preceptos de la Cofradía, buscaron algo de valor entre las pertenencias del difunto. Un 31 en la tirada obró en su favor y encontraron un maletín con 20 tarjetas de 5000 créditos. Al final no había salido tan mal el viaje.
Pero aún les quedaba la parte más dura pues Boba Fett seguía al lannik sin dificultad gracias al dispositivo de seguimiento oculto que le había colocado, y que los personajes ni se molestaron en buscar. Pagaron en el espacio puerto y despegaron, saliendo de la órbita de Nar Shadaa y sintiéndose a salvo.
Se reunieron en una sala para discutir qué hacían con el lannik cuando la nave sufrió un impacto que dejó sus escudos muy dañados. El Slave I, la nave de Boba Fett, les había seguido y estaba dispuesto a acabar el trabajo de una manera u otra.
Rápidamente cada uno ocupó su puesto en la nave e intentaban dar esquinazo a Fett mientras insertaban las coordenadas del salto.
Fett volvió a disparar dos veces más, destruyendo los escudos y dañando el casco de la nave lo que produjo un fallo generalizado en los estabilizadores haciendo más difíciles el pilotaje y el disparo. El tercer disparo de Fett falló por poco, dando un segundo al piloto para demostrar el por qué de su fama. Tomando lo mandos con fuerza, dirigió a la “In Extemis” entre las naves que esperaban atracar en La Luna del Contrabandista mientras el Slave I los seguía como un perro de presa. Un rizo, dos, tres, un picado y, en el último momento, cambió su trayectoria hacia arriba dejando a Fett frente a un carguero que tuvo que esquivar con destreza pero que, lamentablemente, le hizo ir en dirección opuesta a su presa que, en ese crucial momento, saltaba al hiperespacio.


Atended niños: el Slave I

En Tatooine todo fue más tranquilo. Decidieron entregar al lannik a Jabba, dejándolo a cargo de Bib Fortuna pues Jabba estaba en Nar Shaddaa. Del atentado no se supo nada, por lo que supusieron que Fett había avisado a Jabba y este, al salir huyendo del lugar, habría levantado sospechas y los hutt habrían salido corriendo de allí.
Terminaron la aventura con 100000 créditos en el bolsillo, el resentimiento de Fett hacia ellos y una Mano del Emperador observando sus pasos.

Conclusiones
Tras terminar la partida pedí la opinión de los jugadores. Me interesaba, sobre todo, la de Luis pues era nuevo y esta era su primera partida. Le gustó bastante y, salvo alguna regla puntual y el localizar cada apartado en la ficha, quedó muy satisfecho con la sesión, y de hecho propuso montar otra junto a su novia pero narrando fantasía medieval, que es lo que le gusta a ella. Mi Señora Esposa y Factor Freak también quedaron satisfechos con la sesión aun cuando el planteamiento era bastante simplón.
Como he comentado anteriormente, el que la ambientación no fuera desconocida y hubiera completa libertad para tomar decisiones y realizar acciones creo que ayudó a que Luis entrara de lleno en la aventura y llevase su personaje con soltura, sin cohibirse en ningún momento e interactuando con fluidez con el resto de jugadores y de pnj. Hay jugadores que se quedan agarrotados ante la primera tirada de dados, bien porque se cortan ante otras personas, no interpretan bien su personaje y, al final, quedan fuera de la sesión completamente, o bien porque no tienen mucho interés en la partida y la juegan casi por compromiso. Afortunadamente no pasó ni una cosa ni otra y todos salimos muy satisfechos con el resultado.
Para el día 24 tenemos la siguiente partida de iniciación con tres jugadores noveles y, de nuevo, he decidido tirar por ambientaciones que conozcan. Al ser unos fanáticos de los videojuegos la elección fue fácil: Dragon Age.
Tanto por sistema como por ambientación, Dragon Age reúne todo lo necesario para que los jugadores nuevos den su primer paso en el mundo de los juegos de rol y los jugadores ya mas veteranos disfruten de una partida con un sistema lleno de posibilidades. Además, para que no se sientan tan novatos, y aprovechando que es un one shoot, los personajes los he hecho de nivel 6 para que puedan tener un nivel en una especialización de las que aparecen en el set 2.
Y esta vez, espero que no se me olvide la cámara de fotos.

Nar Shaddaa

1 comentario:

  1. Gran resumen, si señor, y muy buen análisis de cómo fue la partida. Yo me lo pasé estupendamente bien, creo que Luis disfrutó como un enano y me encantó verle metido en personaje desde el principio, algo que suele costar mucho a la gente que no ha jugado nunca.

    Estoy deseando jugar la de Dragon Age, que el juego me encantó y mola bastante jugar con gente que nunca lo ha hecho. Como bien decías, aporta frescura pues parten sin prejuicios ni ideas preconcebidas ;)

    ResponderEliminar