miércoles, 21 de marzo de 2012

Los Nuevos Mitos de Cthulhu

Con motivo de la publicación de La Edición Primigenia de La Llamada de Cthulhu, EDGE editó un libro de relatos bajo el título de "Los Nuevos Mitos de Cthulhu" que se regalaba a los que reservasen/precomprasen la Caja Negra de La Edición Primigenia.
El libro, editado en un formato de bolsillo y a un precio de 9€, contiene catorce relatos escritos por la Sociedad Española de Escritores de Terror, Nocte.
Veamos ahora qué nos ofrece esta visión, escrita íntegramente por autores españoles.

El Continente
El libro, como ya he dicho, está editado en rústica en un tamaño de bolsillo. La ilustración de la portada es obra de David Ardila y, desde luego, es de lo mejor del libro y de las mejores ilustraciones sobre los Mitos que he visto.
La ilustración, en unos tonos negros, verdes y marrones que recuerdan al estilo utilizado en la línea de El Rastro de Cthulhu, nos muestra una carretera cualquiera de Estados Unidos con una granja, abandonada o no, como único edificio de la escena. En el cielo, abriéndose paso tras las nubes, vemos como aparecen los tentáculos de una criatura que el hombre no debería conocer.
Como digo, la ilustración es magnífica, muy evocadora, y trae a la mente de cualquier Guardían ideas para llevar a la mesa de juego. Quizás los investigadores se ven atrapados en una tormenta de arena y se ven obligados a refugiarse en una granja que, a primera vista, parece abandonada.
La granja también puede ser el lugar que han elegido unos sectarios para realizar su ritual de invocación, un lugar perdido de la mano de Dios, abandonado en medio de Kansas, Arizona o Texas, y la criatura que aparece es el exitoso resultado de sus impíos actos.
Siguiendo con la portada, el título del libro aparece en blanco con una leve fosforescencia en las letras. La fuente utilizada, y que se repite a lo largo del libro para los títulos de los relatos, es la misma que se utiliza en el juego de mesa de Arkham Horror y que es una seña de identidad de la línea de juegos de mesa de Cthulhu que edita EDGE.


Al abrir el libro nos encontramos un símbolo arcano, otro de los elementos característicos del mundo lovecraftiano. Una imagen de H.P. Lovecraft nos da la bienvenida en la siguiente página, precediendo a otra página que simula ser la portada de un libro antiguo, medieval, usando “y” en lugar de “i”. Lo siguiente que podemos encontrar es ya el prólogo de Rubén Serrano, antólogo del libro, que da paso a los catorce relatos.
El resto del libro mantiene un formato que resulta agradable a la vista y cómodo a la hora de su lectura. Una tipografía de letra sencilla, sin grandes letras capitales con barrocas formas como podía darse en un libro de estas características. Un sencillo símbolo arcano delimita las partes de cada relato a modo de cambio de capítulo, lo que se agradece a la hora de tener que dejar la lectura porque los párpados se cierran y, al día siguiente, hay que continuar con la tarea.
Tras 321 páginas de lectura nos encontramos en el índice del libro y unas cuantas páginas de publicidad sobre los productos cthulhuideos que EDGE ofrece. Estas paginas, todas ellas en blanco y negro, no aportan nada al libro y no hubiera pasado nada porque no estuvieran incluidas. El comprado de esta antología sabe lo que compra y sabe lo que hay sobre los Mitos de Cthulhu en el mercado. No hace falta que se nos recuerde que existen productos como La Llamada de Cthulhu, Arkham Horror o Las Mansiones de la Locura. Además, incluir publicidad en un libro no resulta muy elegante.
En resumen, el libro tiene un formato adecuado para poder leerlo en el autobús, en el metro o en cualquier otro sitio y después guardarlo en un bolsillo, bolso o mochila sin que llegue a ocupar mucho espacio. La portada, como ya he dicho pero no me cansaré de hacerlo, es magnífica, más acorde con El Rastro de Cthulhu que con La Llamada de Cthulhu por los tonos empleados y la idea de la imagen, un lugar abandonado y decrépito, frío y distante, perdido y olvidado más acorde con los años 30 y la Gran Depresión que con los locos años 20. El formato de los relatos está bien diseñado y el estilo de letra ayuda a una lectura clara y, para los que nos tiramos muchas horas frente a un ordenador, cómoda para los ojos.

El Contenido
Catorce son los autores que han puesto sus mentes al servicio de los Primigenios para ofrecernos su visión sobre la mitología creada por Lovecraft. Ya en el prólogo se nos avisa que “proponen un nuevo acercamiento a Lovecraft desde una óptica diferente, conservando en algunos casos el estilo original de Lovecraft y en otros innovando completamente en fondo y forma para ofrecer historias atrevidas, vanguardistas e, incluso, desenfadadas pero siempre originales y sorprendentes”.
Entre los catorce relatos hay algunos que innovan ampliando el universo lovecraftiano y enriqueciéndolo; otros mantienen la línea que un lector espera encontrar cuando abre un libro de Lovecraft y se sumerge en sus palabras e historias. Hay, sin embargo, algunos relatos en los que parece que el autor no conoce el universo de los Mitos, o tenía prisa por escribirla, y se limita a escribir una historia normalita, a veces aburrida, en los que mete alguna palabra relacionada con los Mitos y ya tiene su historia hecha.
Entre los relatos más llamativos, bien porque la historia sea dé un nuevo giro a los Mitos o bien porque la historia, aunque no deje de ser la típica historia de estudiante en Arkham que descubre algo horrible o de un apellido ligado al mar que conlleva una herencia no deseada, resulta interesante, está bien narrada y no se pierde en nombres exóticos, datos innecesarios y vueltas sobre temas que no interesan para la historia.
Entre estos relatos encontramos “La ventana en el altillo”, “La casa de Guernica”, “Los acordes de Azathoth”, “March & Co.”, “Algo pasa con las ratas de Butcher's Hole”

¡Ay, el arbolico!

El resto de relatos podemos dividirlos entre los que se inspiran en los Mitos de Cthulhu o los que oyen campanas y no saben dónde. Algunos de ellos resultan caóticos, otros se van por los cerros de Úbeda ya que la historia no da para mucho y el autor prefiere meter paja y, aunque pocos, hay algunos que no encajan con los Mitos de Cthulhu ni a golpe de martillo.

Conclusión
Cuando un libro se titula “Los Nuevos Mitos de Cthulhu”, se espera que muestren algo de novedad. Esto es algo que ocurre mucho en las antologías de cuentos sobre los Mitos que leo: no innovan. Parece que los autores se quedan en el A, B, C de Cthulhu y de Arkham, Innsmouth y los profundos o, directamente, apocalipsis Primigenio, y de ahí no salen. Es lo fácil, lo que los lectores conocen y en lo que sólo hay que continuar con lo que ya hay escrito. Podemos entrar en el debate de los derechos de autor de Lovecraft, de que todas las criaturas que forman parte de los Mitos no fueron creadas por el autor y no pueden utilizarse sin permiso pues los derechos aún los tienen los autores, herederos de los autores o los traductores de los relatos. En todo esto estamos de acuerdo, pero en esta antología hay relatos que no utilizan los Mitos para desarrollar una trama que sí encaja perfectamente con los Mitos, no desentona y forma un relato coherente y fiel a la idea del libro. “La casa de Guernica” o “Los acordes de Azathoth” son un ejemplo claro de este tipo de relatos que, sin necesidad de llegar a un innovación como la de “CthulhuTech”, nos cuentan una buena historia que, como he comentado y comentaré hasta la saciedad, es un relato lovecraftiano al cien por cien. 

¿Otro relato en el que venís a por lana a Innsmouth y salís trasquilados?

Por otro lado, el que en un relato se escriba el nombre del protagonista de dos maneras diferentes (Feijó/Feijoo) o que en otro la acentuación de algunas palabras sea incorrecta, se haga un abuso de los puntos, la comas y los punto y coma que resultan en una lectura ahogada o que al marido de la hermana del protagonista se le nombre como “mi yerno” en lugar de “mi cuñado”, dejan a las claras que los relatos no han pasado la correspondiente corrección por parte de la persona que debiera hacerla o del propio autor. Con una simple lectura, como la que puede dar cualquier persona que adquiera el libro, se ven esos defectos que afean la lectura y el resultado final.
Vuelvo a insistir en que “La casa de Guernica”, con ese árbol maligno propagado por el mundo, o “Los acordes de Azathoth” en el submundo de los negros de Nueva Orleans, con el nombre de Big Jim susurrado con temor entre el humo y el alcohol, son ganchos perfectos para tener a los investigadores en tensión durante largo tiempo, y que sólo por ellos, y algún relato más, el libro merece la pena gracias al bajo precio que tiene, debido en parte a la edición del mismo.
“Los Nuevos Mitos de Cthulhu” es un producto recomendable para aquellos que sientan curiosidad por el mundo de Lovecraft, coleccionen todo tipo de elementos relacionados con el genio de Providence y su obra o, símplemente, deseen conocer otra cara de la maravillosa mitología que es legado de Howard Philips Lovecraft.

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