miércoles, 11 de julio de 2012

Runequest: 2ª sesión de juego

Segunda sesión de Runequest en la que nuestros estúpidos amiguitos, a.k.a nosotros-los-pj, continúan sus andanzas por Glorantha. Para ver dónde se quedó el grupo, cómo y por qué, os remito a la entrada sobre la primera partida.
Hoy, además, contábamos con una nueva incorporación, Mario, que además jugaba su primera partida de rol. Como no podía ser de otra manera, Mario ha interpretado a Juggernaut, un guerrero de más acción que palabra que, para no estar perdiendo el tiempo en presentaciones y demás, se le ha hecho un resumen de lo acontecido en la anterior partida y hemos supuesto que había estado con nosotros.
Tras deshacernos del cargamento de polvo rojo, salvando únicamente una pequeña bolsita, y habiendo escondido los cuerpos de Garsim por un lado, y por el otro el cuerpo del tío con túnica, volvimos a Roca Húmeda, el pueblo del que partimos, para intentar ver las cosas desde una perspectiva más tranquila, reunir las pistas sobre el mapa con la serpiente dibujada y qué tenía que ver todo esto con el polvo y Garsim. 
Explicando a grandes rasgos los rudimentos de este juego
Al llegar a la posada nos sentamos en una mesa y pedimos hidromiel y cerveza. Urkraft se acercó al posadero para alquilar unas habitaciones donde dejar las armas pues el guardia de la puerta les había indicado que de esa guisa, con armaduras y armas, no podían andar por el pueblo a no ser que estuviesen buscando problemas. Mientras, en la mesa de los aventureros, un comerciante bastante charlatán les estaba ofreciendo unos objetos que, para deleite de los jugadores, eran en cierto modo mágicos y muy caros, por lo que pudieron averiguar tras consultar precios e intentar, con escaso éxito, regatear al zorro de Salomón, pues así se llamaba el mercader.
No obstante, y para tranquilidad de los jugadores, una mujer que estaba sentada en otra mesa junto a otros dos tipos de túnica morada y cabeza rapada, apartó a Salomón para poder hablar con los pj sobre un tema.
Si al entrar en la posada el trío de sacerdotes, pues la mujer también llevaba túnica pero de color blanco, había llamado la atención de los aventureros, la propuesta de la mujer les olió mal a leguas.
Sheryl, que así se presentó la sacerdotisa, necesitaba que se recuperasen unos aparejos que habían perdido en una mina cercana al huir sus hombres tras escuchar unos ruidos en el interior de la excavación. Necesitan las herramientas para poder seguir construyendo el templo a las afueras del pueblo y esperaba que los pj le ayudasen en la tarea.
Sin llegar a un acuerdo sobre el precio, decidieron dejarlo aparcado el tema hasta que pudiesen llegar algo que convenciera a ambas partes. Así que, cansados de la aventura de la noche anterior, se retiraron a dormir y discutir sobre qué hacer ya que habían tirado al río una carretilla con el cuerpo de uno de los sacerdotes de la misma gente que les encargaba ir a la mina a por sus herramientas obviando que sus anteriores compañeros habían muerto en las inmediaciones. Además, para añadir más sal al asunto, Juggernaut estaba convencido de que la secta era un culto infernalista mientras que Hodor defendía que se dedicaban a la curación y el cultivo de la tierra, hechos que también había expuesto Sheryl, la sacerdotisa, añadiendo que veneraban a Besarana y que en realidad eran un culto menor sin grandes pretensiones. 
Roca Húmeda
Claro, sin grandes pretensiones pero pedazo de templo os estáis construyendo justo fuera del pueblo para que sea lo primero que se vea.
La noche, salvo un incidente con un borracho que enturbió el agua del pozo dejándola como unas gachas, pasó tranquila una vez que los aventureros se cambiaron de habitación pues las que habían alquilado eran tan humildes que no tenían puerta ni ventanas y, con las sospechas de que algo podría ocurrirles, prefierieron dormir en una cama con puerta cerrada y atrancada que en el suelo a merced de ladrones, asesinos o algo peor.
Por la mañana, habiendo dormido bien y descansado estupendamente, salieron del pueblo en dirección al templo pues ya tenían decidido que hacer. Por el camino se encontraron con Salomon en su puesto de supercherías que, fiel a su naturaleza, les intentó colar algún producto que no necesitasen. Los aventureros, que no tenían tiempo para regateos, declinaron amablemente su propuesta y siguieron raudos hacia el Templo de Besarana. Si todo iba según sus planes, la sacerdotisa sería colega de Garsim, y aunque no sabía que los pj habían tenido trato con él, los enviaba a la mina sabiendo que lo que había dentro había matado a otros miembros del culto pero era una ocasión excelente para investigar si de la mina salía el polvo rojo o qué narices estaba pasando allí. Además, gracias a que Juggernaut es un aventurero muy viajado, descubrieron que el mapa señalaba a la Garganta de la Serpiente, con algunos puntos marcados que, supusieron los sagaces aventureros, serían importantes.
Al llegar al lugar de las obras del templo, Sheryl se acercó al grupo para ver si habían decidido algo sobre el pago ya que los mil quinientos peniques por el trabajo le parecían excesivos. Los pj, que querían ir a la mina para husmear, ofrecieron ir a por las herramientas y que ella, a la vuelta, les tuviera preparado o el pago del trabajo o la posibilidad de aprender algún hechizo. La propuesta no le pareció mal a la bella sacerdotisa y así, con el pacto verbal entre caballeros, partieron hacia la mina.
El viaje fue tranquilo y llegaron a su destino sin ningún problema. Efectivamente, la mina parecía abandonada y no se veía actividad por ningún lado. Los preparativos para entran en la mina no se hicieron esperar y, mientras los pj se concentraban en aplicar sus cuchillas afiladas y tener las armas listas, la cabeza de un broo asomó por la cueva, gritó algo y se volvió al interior.
Sabiendo que la mina no estaba abandonada del todo, y con más precaución que vergüenza, el grupo entró en la profundidad de la roca para encontrarse con cuatro broo, uno de ellos un enorme carnero que cargó contra el grupo, concretamente contra Tyriana, mientras sus compañeros con aspecto de antílope se lanzaban contra Juggernaut, Hodor y Urkraft.
Mientras Hodor y Juggernaut mantenían a raya a su rival, Urkraft decidió atacar al broo que cargaba contra su compañera, más menuda y con menos armadura que el resto del grupo. Mientras la cabra cargaba con toda su furia, el hacha del enano describió un circulo en el aire que cortó piel, carne y hueso, cercenando el brazo de su enemigo y dejándolo inconsciente y postrado ante los pies de la cazadora para que rematarlo fuera un juego de niños. Pero al atacar al carnero había descuidado a su rival, el antílope, el cual atravesó con saña el abdomen del guerrero mostali con su lanza que cayó al suelo en un charco de sangre. Afortunadamente, Hodor y Juggernaut habían dado buena cuenta de sus rivales y se encargaron del tercer enemigo que, en un impulso atávico de pura supervivencia, intentó huir del combate sin preocuparse por su seguridad, y aunque el hacha de Juggernaut le cercenó una pierna, el broo continuó arrastrándose hacia la salida de la cueva mientras un bramido escapaba de su garganta. Lamentablemente para él, los aventureros no querían dejar a ningún enemigo vivo y el broo nunca alcanzó la salida. 
Otro mapa handmade hecho por el Master
Con el combate finalizado, Tyriana aplicó su magia de curación sobre Urkraft para que, al menos, sobreviviera hasta encontrar un lugar de sanación. El único cercano, o que sabían que era el más cercano, era el Templo de Besarana en Roca Húmeda. Así pues, tras registrar la mina y encontrar una carretilla y algunas herramientas, subieron al enano a la carretilla y partieron prestos hacia el pueblo.
Cuando llegaron al Templo, Sheryl tumbó al enano en el suelo y reunió a otros sacerdotes para comenzar el ritual de curación. Los cánticos, dibujos, salmos y bailes se alargaron durante una hora. Hodor, Tyriana y Juggernaut observaban como se desarrollaba el ritual que devolvería las fuerzas a su amigo cuando, justo en el momento culmen de la ceremonia, la sacerdotisa sacó un polvo rojo similar al que habían transportado con Garsim y lo aplicó sobre el cuerpo del enano que, tras unos segundos, despertó con fuerzas suficientes como para caminar.
Con el ritual terminado, y su amigo aparentemente recuperado, los aventureros no pudieron reprimir sus ansias de preguntar qué era ese polvo rojo que habían empleado. La pregunta extrañó a la sacerdotisa que, como si la hubieran insultado, ordenó que todos los miembros de la orden entraran en el templo y cerraron las puertas a cal y canto.
Pensando, de nuevo, que estaban sobre la pista de algo, y sin encontrarse seguros en un pueblo que parecía estar bajo la influencia del culto a Besarana, decidieron que lo mejor era irse a otra ciudad para, además, pertrecharse en condiciones pues en Roca Húmeda no había mucho que comprar. Por el camino se encontraron con el bueno de Salomón al que consiguieron convencer para llevarles hasta Bastión Violento por sesenta peniques y así alejarse un poco de la secta y el polvo rojo.
Healing Potion of Herbs Licor

No hay comentarios:

Publicar un comentario