martes, 2 de octubre de 2012

Batman: Burton vs. Nolan

Este domingo tocó tarde home alone, así que me planté delante del monitor dispuesto a ver las dos primeras entregas de Batman, las que rodó Tim Burton antes de perder la cordura (aunque en Batman Returns se ve más la mano de Burton que en la primera entrega). Me gustaron tanto como me gustaron en su momento, y me reafirmaron en mi teoría de que los Batman de ahora, los de Nolan, no son películas de Batman sino películas con Batman.


En Batman, Burton no se entretiene en contarnos el origen del superhéroe y cómo llega a ser quien es. Es el transcurso de la trama en la que nos relata cómo, cuándo, por qué y por quién mueren sus padres, en un breve flashback y con algunas escenas que encajan perfectamente en la trama.
El director nos presenta un escenario donde el Señor de la Noche (noche, Nolan, N O C H E) ha convertido Gotham en su ciudad. Los criminales ya temen al murciélago y la policía anda con la mosca detrás de la oreja con las actuaciones del enmascarado ya que no saben si es amigo o enemigo. Es en este escenario donde la mafia se mueve como pez en el agua y donde Jack Napier tiene un papel fundamental al convertirse en el Joker tras un accidente en la planta química del que culpa a Batman, no sin algo de razón, del que sobrevive desfigurado y completamente desquiciado.


Dispuestas ya las piezas del juego, Burton no olvida lo que otros directores sí harían y que en DC han recuperado en sus últimos comics. Gotham, el trablero de juego, el coto de caza de Batman y patio de recreo del Joker, el Pingüino y CatWoman. Y es que el único que ha sabido dar una imagen a Gotham ha sido Burton, sabedor de que la ciudad era tan importante como sus protagonistas. Es la Gotham de Burton la que podemos ver en Batman: The animated series, serie nacida de la inspiración de las dos primeras películas, y la ciudad que podemos ver reflejada en Batman: Arkham City. Esta Gotham, y no la ciudad de desproporcionadas figuras y arquitectura imposible que en las entregas posteriores de Batman nos intentaron vender, contrasta con la anodina urbe que Nolan intenta hacer pasar como Gotham.


Las diferencias entre unas películas y otras no sólo se quedan en el escenario. Los personajes, desde el héroe hasta el villano pasando por Alfred, el comisario Gordon y las distintas novias de Bruce Wayne, están dibujados con distintos pinceles por Burton y Nolan. El Batman burtoniano es alguien que busca venganza, no justicia. Lucha contra los criminales, sí, pero no le tiembla el pulso a la hora de ajusticiar a sus enemigos. Es, por tanto, otro monstruo más de los que pueblan Gotham con la salvedad de que este monstruo no se come a los niños sino a los otros monstruos. El combate final con el Joker en el campanario de la ciudad de Gotham deja muy claro que Batman no tiene ningún remordimiento al matar criminales y que su objetivo es acabar con el Joker por haber matado a sus padres.
Sin embargo, el Batman de Nolan es más fiel al original en este sentido. Batman no mata y no usa armas de fuego. Batman no busca venganza sino justicia y así se muestra en las tres películas de El Caballero Oscuro. Pero por qué. Por qué existe esta diferencia entre ambos Batman. Para llegar a una conclusión debemos volver, otra vez, a Gotham y a sus monstruos.


Como ya he dicho, la Gotham de Burton es más Gotham que la ciudad de Nolan. En un escenario oscuro, viejo y peligroso sólo algo oscuro, viejo y peligroso puede sobrevivir en él y no hay nada más oscuro, viejo y peligroso que la muerte. Batman debe enfrentarse a criminales que no dudan en apuntar con un arma a un niño o acabar con toda la población de Gotham en el desfile del 200 aniversario de la ciudad. El Joker es un asesino imparable que quiere adueñarse de Gotham. El Pingüino quiere matar a todos los primogénitos de las grandes familias de Gotham, tengan la edad que tengan, para vengarse de lo que le hicieron sus padres. Catwoman… bueno, Catwoman está bastante tocada en Batman Returns y se aleja bastante de su homóloga comiquera.
Por su parte, Nolan mueve a Batman en una ciudad que puede ser cualquier ciudad americana y lo enfrenta a unos enemigos que no dejan de ser gamberros graffiteros en lugar de los villanos que deben poner las cosas difíciles al héroe. Para Nolan el mayor enemigo de Batman es Bruce Wayne, y así nos lo hace ver en las tres películas, con un Alfred cansino que sólo sabe abrir la puerta y decirle al señorito Bruce que no vaya por ahí disfrazado y saltando por los tejados que se va a hacer daño y, como decían las madres, como se manches va a cobrar.
Así pues, si quieres un héroe duro, un justiciero al que no le tiemble el pulso, debes meterlo en un escenario que sea más duro que él para que sus actos estén justificados y sean creíbles. Y eso es lo que hace Burton que, además, tenía la ventaja de que en 1989 no nos había conquistado el buenismo y lo políticamente correcto y tenía más libertad para hacer lo que hacía.


Sin embargo, ambos directores tienen algo en común. Ambos rodaron más de una cinta de Batman y ambos siguieron el mismo plan. La primera película era lo que Warner Bros quería hacer en ese momento. Ambas cintas fueron lo suficientemente taquilleras como para que se hicieran varias secuelas. Y aquí es donde ambos directores, Burton y Nolan, se salen con la suya y nos venden la película que querían ellos. Batman Returns, segunda cinta de Batman dirigida por Burton, comienza con una gran mansión, la de la familia Cobblepot, durante una Gotham navideña cubierta por le nieve. Tras un lapso de treinta y tres años, la acción nos vuelve a situar en una Gotham hipernavideña cubierta de nieve y con un enorme árbol de navidad que será iluminado en una gran ceremonia pública.
Burton,  ¿qué te pasa con la nieve y la navidad que a la mínima oportunidad la cuelas? Afortunadamente no metió a Johnny Deep y a la espeluznante Helena Bonham Carter en el casting, quizás porque por esa época aun no se habían convertido en sus musas y el excéntrico director conservaba cierta cordura, aunque sí que nos cuela a Christopher Walken, otro de sus actores fetiche. Y ahora llega Nolan, el de la cara de niño bueno y peinado con raya al lado. En su primera película se atreve a meter dos villanos en la trama, El Espantapájaros y Rash’al’Ghul. Le salió bien el tiro, teniendo en cuenta las anteriores películas y sus resultados, y para la siguiente quiso gustarse más y metió al Joker y, casi al final, de una manera totalmente innecesaria, a Dos Caras. No está mal, la verdad, pero al igual que la tercera entrega, La Leyenda Renace, no soporta un segundo visionado sin que el espectador se cuestione más cosas de las que ya se cuestiona la primera vez que la ve, los pilares de El Caballero Oscuro se hacen más frágiles a cada visionado adicional.


¿Por qué en el final de Batman Begins nos dicen que el Joker firma sus crímenes con un naipe y en la segunda entrega no lo hace? ¿Por qué se nos vende al Joker como un criminal sádico y luego sólo es un quema containers más, un gamberro, un personaje que no le llega a la suela del zapato al Joker de Nicholson – Burton? ¿Por qué Nolan se empeña en sacar más tiempo a Bruce Wayne que a Batman? Cada director hizo de las secuelas sus películas ya que tenían el respaldo de Warner Bros gracias a las taquillas de sus anteriores trabajos. Con todo eso, Burton hizo una película de Batman adornada con elementos del burtonverso. Sin embargo Nolan, posiblemente presa del éxito de Origen, nos endiñó dos películas con Batman, y decir que Batman sale en La Leyenda Renace es ser excesivamente generoso.

Así que, entendiendo que cada director da su toque personal a las historias que cuenta, me quedo con el Batman de Tim Burton, un Batman que se mueve por escenarios más cercanos a los cómics y tiene parejas de baile muy similares a sus copias de papel. Es cierto que Jack Nicholson, Danny DeVito y Michelle Pfeiffer son piezas que le dan un valor añadido a las películas, pero ver a Billy Dee Williams en el papel de Harvey Dent y pensar, sólo pensar, que si Burton hubiera hecho una tercera quizás él hubiera sido Dos Caras, es algo que no se paga con dinero.
Dejo a un lado la banda sonora de cada una porque Hans Zimmer pierde contra Danny Elfman sin siquiera empezar el partido. ¿Alguien recuerda cómo es el tema principal de las nuevas películas de Batman? ¿Alguien puede olvidar esto?

3 comentarios:

  1. No estoy de acuerdo en lo del Joker. Es cierto que hay incongruencias en cuanto al tema de "firmar" los crímenes con un naipe, pero el joker de Nolan, yo realmente sentí el miedo que se puede tener de un auténtico desequilibrado que no sabes por dónde va a salir y que, hagas lo que hagas contra a él, acaba riendo el último. Para mi la esencia del Joker está mucho mejor captada por la actuación de Heath Ledger que por Nicholson.

    Estoy de acuerdo en que la ciudad de Burton es mucho más "clásica" y acorde a lo que se quiere contar, y que obviamente, como pasa con Star Wars (y cada vez más peliculas de las que se están haciendo precuelas o remakes), siempre es apreciable que las primeras películas, aun con menos medios técnicos, sacan la trama adelante con algo más que simples efectos especiales espectaculares, que quizás es de lo que también peque Nolan, pero también lo hace Burton en estos tiempos que corren donde manda más que haya tomas en helicóptero para justificar el visionado en 3D de paisajes que una historia coherente o un guión que entretenga por encima de los medios técnicos para hacerla.

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    1. Cuando ví El Caballero Oscuro salí del cine con un buen regusto que luego, tras un pequeño analísis, quedó en agua de borrajas tal y como me pasó con La Leyenda Renace. Un tío que busca crear el caos a toda costa y mata a más delincuentes y mafiosos que policías no me parece que sea el psicópata peligroso que dicen que es. Sí, cuando se pone a hacer lo del lapicerito y a contar la historia de sus cicatrices puedes suponer que va a hacer algo pero, al final, no hace nada. Mucha palabrería para luego ¡pfffffffffffft!. Y ahí es donde falla tanto el Joker como la película entera y lo que debería ser un villano de altura se queda en un gamberro.
      Lo mismo le pasa a Bane. Tanto caos, tanto "¡vamos Gotham haced pintadas y quemad containers!" para luego qué. Aunque Bane es un caso aparte que daría para otro coloquio. ¿Por qué siempre aparece como si fuera el perrete faldero de alguien?. Primero apareció siguiendo las órdenes de Hiedra Venenosa, y después aparece como el lacayo de Thalia.
      A ver si con esos rumores de la peli de la Liga de la Justicia hacen otro reboot y dan con la tecla.

      Gracias por comentar, Kap. ¡Nos vemos!

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  2. Yo tengo sentimientos muy encontrados con esto:

    Mi Batman, es el de Burton. Conocí a Batman con él, y quitarme ese “estilo” de la cabeza me parece complicado. El otro día vi la peli (hacia fácil 15 años que no la veía…. Y en su día fui a verla al cine de estreno, tenia un póster de Kim sobre mi cama, y un salvamanteles del emblema conseguido con el álbum de los chicles.. no digo más) y aun así……...me tuve que reformatear para intentar verla con los mismos ojos que el primer día, porque estoy muy intoxicado con el Caballero oscuro(para bien y para mal).

    Hasta que me aclimaté, me pareció muy teatrera, muy “Comic”…personajes irreales que jamás te los encontrarías en el mundo real. Es decir, lo que es el autentico Batman ,y de lo que nos hemos olvidado muchos.



    Es cierto que el de Nolan, quizás es mas digerible por un publico general que no necesariamente tiene que ser adicto a los cómics ni a la fantasía desbordada.

    Sus películas, prácticamente son una historia de realismo fantástico: un contexto, unos personajes y una realidad completamente posible; nada fantástica.(salvo las pinceladas de tecnología y flipadas de acción….)

    Como se decía por ahí, podría ser cualquier ciudad de e.e.u.u. actual, con sus tejemanejes políticos y financieros…y sí, con un friqui con kevlar dando botes.


    Creo que por eso ha gustado tanto, porque no deja de ser una historia que podría estar dándose ahora mismo. Todos sus personajes se comportan como personas normales, con sus miedos, sus cobardías, sus chanchullos… es una trilogía mas humana. Se centra en las personas y no en los personajes, por eso ha sorprendido. Porque veníamos de unos Batman huecos, de vergüenza ajena, y quizás en cuanto le han dado a la gente un Batman de calidad creíble y complejo…han suspirado y han dicho…Esto si. Este Batman si mola. Esto es un Batman mas maduro y serio.


    Por todo esto… llego a la conclusión que para Nolan, lo de Batman, estoy de acuerdo con Kythklaith Dasth, no es mas que una excusa. Si hubiese sido Spiderman o Superman… también habría valido…. Porque se centra en el hombre, no en el héroe.

    Dicho esto, soy fan de las 2. Cada cual con sus excesos.

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