martes, 11 de febrero de 2014

Actual Play - La Mirada del Centinela - Sentinel #431

Este domingo, gracias a una conjunción de astros sin precedentes, nos juntamos en casa para jugar una partidita rápida de tarde de invierno. Las sesiones que dirijo comienzan a partir de las 19:00, hora en la que acostamos a mi hija y tenemos vía libre para jugar (con algún parón de bibe nocturno). Esto deja poco tiempo para las partidas de los domingos, no así para los sábados que suelen durar más (como la de Canción de Hielo y Fuego que nos dirigió Factor Freak hace unas semanas).
Me ofrecí voluntario para hacer de DJ. Tenía dudas pues no sabía que dirigir. Quiero probar FAE, NoTeDuermas y Apocalypse World, y siendo sólo tres jugadores (Gica Sabinescu, Rocío Tizón y Factor Freak) cualquiera de esos juegos hubiera ido como anillo al dedo. Durante la semana se me ocurrió una pequeña partida de toques cthulhuideos que podía haberla jugado con La Llamada de Cthulhu clásica o con FAE. FATE lo reservo para cuando tenga el Spirit of the Century (que con lo que llevo leído del documento de ConBarba ya estoy deseando dirigir) y para el Dresden Files (campaña obligada). 

Bueno, pues al final, por petición de Gica Sabinescu, un voto a favor de Factor Freak y un “¿pero no ibas a dirigir Cthulhu? Va, venga, me vale” de Rocío Tizón, dirigí La Mirada del Centinela. Entre las partidas que tengo bajadas busqué alguna que pudiera relacionar con la anterior partida que narré. No era necesario que salieran los mismos personajes pero sí que tuviera algo de relación. Afortunadamente la encontré (encontré dos): Sentinel #431, que podéis descargar de aquí.

Con algunas modificaciones, pues quería que se solapase con la que jugamos anteriormente (ya ha llovido, ya), saqué a Número 5 del tren y le puse fuera, alertado por Control de que algo raro pasaba en la estación de tren. Iris, que estaba repartiendo amor entre la chusma de Betlam, vio que el Centinela se dirigía hacia los túneles de metro y decidió seguirlo. Por su parte, y oliéndose que algo iba mal, Horus pasó de ser un simple viandante de la estación a convertirse en el Faraón y adentrarse en la oscuridad de la red de metro de Betlam.
Los tres jugadores fueron los mismos que jugaron Sangrientas Navidades I, de Fragmentos, por los que ya estaban familiarizados con el sistema, más o menos. Y la partida fluyó sin contratiempos ni esperas (salvo que mi hija no quería dormir. :D ).
En poco menos de tres horas salvaron a algunos de los pasajeros del primer Tren de la Muerte, atraparon a algunos de los miembros de los Escuadrones de la Muerte de Svástica, y frenaron el segundo Tren de la Muerte utilizando al primer tren mientras intentaban no chocar con otro par de trenes de otra de las estaciones del metro betlamita. Lo único malo es que Svástica se les escapó mientras intentaban sacar a los pasajeros del primer tren, encerrados todos en el vagón cafetería y atrapados en una nube de gas sarín (trampa preparada por Svástica y activada por Número 5).

La partida resultó entretenida, muy entretenida. Los jugadores se metieron bien en sus papeles y parece que sólo necesitan una excusa para ponerse a hacer el cabra. Que hay que subirse a un tren en marcha para intentar frenarlo y que no colisione, Horus corre detrás del tren y se lanza para agarrarlo. Que no hay tiempo para salir del vagón y el gas va a matar a mucha gente, Iris utiliza sus flechas explosivas y abre unas bonitos agujeros para que la gente salga sana y salva. Que alguien debe parar un tren para que no colisiones con otro, Número 5 recibe instrucciones de Operaciones para manejar el tren. Los puntos de drama vuelan y, aunque yo les daba siempre un punto porque el túnel está oscuro, terminaron la partida con sus reservas a cero.
Una buena partida de domingo, como ya digo, de las que gusta dirigir. Pocos jugadores, un sistema sencillo, un buen ambiente y todos metidos en la partida.

Lo mejor de todo fue que, poco a poco, las puertas para colar FATE en el grupo, o en parte de él, se mantiene mantiene abierta. Les gusta mucho esto de ir usando sus aspectos para influir en la trama y que no sólo sea el DJ el que improvise sino que los jugadores se vean empujados también a ello. Estoy seguro que Spirit of the Century y The Dresden Files van a hacerse un hueco en nuestra ludoteca, no sé si tan grande como La Puerta de Ishtar, pero seguro que hueco se hacen (a pesar de que los dados FUDGE no triunfan en el grupo, ¡y a mí me encantan!).

3 comentarios:

  1. En pocas palabras, es una de las partidas más divertidas que he jugado últimamente. No sólo me ha gustado la ambientación, sino que efectivamente el sistema Hitos (o FATE, o como se llame, que yo me pierdo mucho en ésta parte...) me va gustando cada vez más. Retiro aquello que dije de que no me convencía para los combates: es fácil de manejar y da pie a describir mucho las escenas. Y creo que le va como anillo al dedo a la ambientación del juego.

    ¿Podemos repetir? ^^ A cambio ofrezco Postapocaliptica...

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    1. Hola Gica.
      HITOS, el sistema es HITOS. FATE os lo reservo para más adelante, en cuanto me llegue en físico lo que tengo pedido de ConBarba. Los comentarios sobre FATE surgieron para ir condicionándoos cuando llegue SoTC y The Dresden Files.
      Me alegro que te haya gustado. A mí es uno de los juegos que más me gustan para partidas ligeras. A ver si jugamos alguna con vuestros centinelas. He pensado en jugar en época Victoriana, Gaslight. ¿Qué os parace?

      Gracias por pasar y comentar, Gica.

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    2. Que estaremos al servicio de Su Graciosa Majestad, por supuesto :P

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