domingo, 18 de diciembre de 2016

Cultos Innombrables: Chaugnar Faugn

Lunes, así que toca revisitar uno de los primigenios de La Llamada de Cthulhu en el mundo de Cultos Innombrables. Esta vez toca otro de los que no se prodigan mucho, aunque aparece en la portada de la séptima edición. Sí, hoy vamos con Chaugnar Faugn (vale, lo pone en el título de la entrada), uno de esos primigenios ominosos perfecto para llevar a un culto por el lado más salvaje de la adoración a criaturas extraplanares.

Chaugnar Faugn

Sus extrañas orejas eran palmeadas y con tentáculos,
y la trompa terminaba en un gran disco abocinado.
Sus extremidades anteriores estaban dobladas rígidamente por los codos,
y sus manos descansaban sobre sus rodillas, con las palmas hacia arriba.
Sus hombros eran anchos y cuadrados, y sus pechos y su enorme
estómago destacaban de manera que la trompa descansaba sobre ellos.
-El Horror de las Colinas, Frank Belknap Long.


Historia
El Horror de las Colinas
Chaugnar Faugn, cuyo aspecto recuerda a un ser humano con cabeza de elefante y orejas membranosas, llegó a la Tierra cuando la evolución estaba comenzando y los anfibios eran las formas de vida más avanzadas. Queriendo tener una cohorte de servidores, usó tejido de estos anfibios para crear a los miri nigri. Estas repulsivas criatura adoraron durante eras a Chaugnar Faugn. Cuando el ser humano comenzó a andar sobre el planeta, los miri nigri se reprodujeron con él, dando lugar a los abominables tcho-tcho.
Durante la expansión del Imperio Romano, Chaugnar Faugn movió su corte a unas cavernas bajo los Pirineos, cerca de Pamplona. Los miri nigri ofrecían a su dios los sacrificios de aldeanos capturados en los alrededores. Los gobernadores romanos lucharon contra estas criaturas, poniendo fin al culto de Chaugnar Faugn y obligando a este a huir a oriente y refugiarse en una caverna de la Meseta de Tsang, un lugar en el que la Meseta de Leng se funde con nuestra realidad.
En el siglo XX, Chaugnar Faugn fue trasladado a occidente por el profesor Henry Stauton y expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York. Este hecho parecía estar poniendo en movimiento la profecía del Acólito Blanco, la cual predice que un hombre blanco llegado del oeste llevará consigo a Chaugnar Faugn, le adorará y protegerá hasta que el primigenio despierte, y cuando eso ocurra, el dios elefante devorará a sus servidores, a sus hermanos y a todo el universo.
Sin embargo, la oportuna inversión espacio temporal de un extraño objeto expuesto en el museo, envió de nuevo a Chaugnar Faugn al pasado, a la Meseta de Tsang, donde espera a que el Acólito Blanco vuelva. 

Cultos
¿Quién es el Acólito Blanco?
Si bien Chaugnar Faugn posee pequeños cultos humanos repartidos por Asia, que le veneran como uno de los aspectos de la diosa Ganesha, el mayor culto a este primigenio se encuentra en la ciudad de Montreal. Establecido allí desde el siglo XVIII, La Sangre, que así se hace llamar este culto, ha llevado una serie de sacrificios rituales con el fin de devolver al primigenio a la vida. Durante tres siglos, La Sangre ha sacrificado suficientes víctimas como para que Chaugnar Faugn resucite, momento que parece cercano pues una estatua del primigenio está siendo expuesta en el Museo de Bellas Artes de la ciudad.

Seguidores
Nuestros antepasados fueron creados para servir
Hace eones, los miri niri se cruzaron con los primeros hombres y dieron como fruto a los infames tcho-tcho. Hoy, tras siglos de evolución, los tcho-tcho viven entre las gentes del Tíbet, camuflados como pequeño grupos degenerados entre los shangri, nachan y hor. Su adoración hacia el primigenio continúa de igual modo que lo hacían sus antepasados, ofreciendo sacrificios al dios elefante en la noche de Walpurgis o la Noche de Difuntos.

Influencia en el mundo
Del banquete saldrá el elegido
El único interés que tiene Chaugnar Faugn en nuestro mundo es el de consumirlo. Suele moverse de su pedestal para devorar a su víctima, o cualquier cosa que esté cerca y haya osado entrar en su lugar de descanso. En ocasiones, Chaugnar Faugn elige a un ser humano para ser su representante en el mundo. Cuando esto sucede, el dios elefante toca con su trompa al elegido, el cual comenzará a cambiar poco a poco. Su cabeza irá degenerándose poco a poco hasta convertirse en una réplica burla del dios, con una gran trompa y enormes orejas. La voluntad de la víctima estará a merced del primigenio, el cual lo controlará a su antojo hasta que se canse de él, momento en que lo devorará.

A efectos de juego
El fin último de un culto que siga a Chaugnar Faugn es devolver a la vida a su dios. El camino para conseguir este objetivo está regado de sangre, pues Chaugnar Faugn necesita de muchas víctimas para poder volver a la vida y, además, sólo puede hacerlo si el Acólito Blanco le lleva a occidente, desatando así el fin de todo. 
Por supuesto, si no pertenecen a él, La Sangre será un enemigo poderoso contra el culto de los personajes, pues consideran que sólo ellos deben ser los que cumplan con la profecía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario